Fidel y Chávez. Intervención de Beatriz Carnevalli en el IV Encuentro Internacional de Solidaridad con Cuba. Sevilla 2026.

En este IV Encuentro Internacional de Solidaridad por Cuba en Sevilla se dieron dos definiciones del Capitalismo y del Socialismo muy escuetas. Las dos me gustaron.

- El capitalismo es : « O tú o yo ».

- El Socialismo es : « Tú y yo ».

Bolívar afrimaba que « Los Estados Unidos parecen destinados por la Providencia para plagar la América de miserias en nombre de la libertad ». Es decir: « Lo tuyo es mío y por lo tanto, te plago de miserias, diciéndote además que lo hago en nombre de la libertad».

En Cuba, el pueblo canta: « ¡Arriba, abajo, los yanquis al carajo/Al carajo los que no nos dejan vivir como seres humanos !». LLevan 67 años sufriendo un bloqueo genocida. Fidel Castro fue blanco de cientos de atentados. También Venezuela soporta hoy más de mil medidas coercitivas unilaterales a causa del mismo enemigo, le han secuestrado a su presidente Nicolás Maduro y a la primera combatiente Cilia Flores.

Latinoamérica vive de atentado en atentado, de injerencia en injerencia. Pero es fiel al pensamiento de Martí quien expresaba que « Vale más un minuto de pie que una vida de rodillas ». El sembró esa semilla de la dignidad en el pueblo cubano y en el continente.

Es por eso que Cuba es solidaria. Es « tú y yo ». Si yo vivo, tú vives. Si leo y estudio, tú también. Si soy libre, lo somos todos.

En este IV Encuentro por Cuba se mencionó la conversación de un periodista extranjero con joven cubano. Al preguntarle por su profesión en el futuro aseveró que estudiaría Medicina, que no le gustaban especialmente esos estudios pero que los elegía para ayudar a la gente y dijo : « Socialismo en estado puro. Tú y yo ».

Poco antes de morir, un Bolívar venido a menos físicamente y después de tanta gesta sintió que había « arado en el mar ». Había demasiado contraste entre su nobleza y la mezquindad de otros que lo adversaban. Pero hoy la Cuba de Martí no se arrodilla y la Venezuela bolivariana ha arado ya en muchas tierras.

Dos semillas, dos pueblos. Hace 100 años nació Fidel. Chávez vio la luz en 1954. Fidel, el 13 de agosto ; Chávez, un 28 de julio. Se sabían antes de conocerse.
Fidel había intuido a Chávez desde su “Por ahora”. Le intrigaba y atraía aquel militar socialista tan atípico. Y sintió una profunda felicidad cuando comprobó que su revolución era de verdad. Se parecían. Lectores ambos. “La historia me absolverá” estaba en la biblioteca de Chávez. Admiraba a Fidel. Lo leía, lo estudiaba. Cuando se vieron por primera vez en el aeropuerto de la Havana ya eran amigos del alma. Fidel lo recibió en la escalerilla del avión. Un gesto muy especial para alguien que no era presidente todavía. Chávez le dijo: Ave César, La complicidad y el sentido del humor no los abandonó nunca.


Hablaron horas y horas aquel día. Repasaron la historia de Latinoamérica. País por país. Chávez, sorprendido del conocimiento de Fidel lo retó diciendo: "seguro no sabes nada de mi bisabuelo Maisanta", un personaje muy conocido en Barinas, estado natal de Chávez. Cuando Fidel le contó varias anécdotas de Maisanta, no pudo más y gritó: « me rindo, me rindo ». Su amigo Fidel lo sabía todo. La empatía era evidente, y el amor por sus pueblos y la Humanidad, grande.

Engendraron en diez años grandes proyectos de unidad y de emancipación latinaomericana como Telesur, el ALBA, La CECAC, PetroCaribe. Impulsaron la Misión Milagro, Barrio Adentro y el método de alfabetización «Yo sí puedo ». Latinoamérica empezó a respirar. Contagiaron con el « tú y yo » a Ecuador, a Bolivia, a Argentina, a Uruguay, a Brasil. Venezuela ayudaba con petróleo y Cuba conmédicos, profesores, soldados de la libertad. Los dos mandatarios se visitaban cuando podían. Y se hablaron muchísimo por teléfono. Los testigos de esas conversaciones deberían contárnoslas.

Me gusta especialmente una foto de los dos vestidos de rojo en una habitación de hospital de La Habana. A Fidel lo habían operado y su amigo del alma fue a levantarle el ánimo. Por la expresión de Chávez, presumo muchas bromas ese día. Mucha « mamadera de gallo », decimos los venezolanos. Eran grandes provocadores de palabra. En un juicio a Fidel después del asalto al cuartel Moncada, el juez mostrándole un libro de Lenin, le preguntó : « ¿es suyo este libro? ». « Sí, es mío, y el que no lo tenga es un imbécil », respondió. Todos conocemos, por otro lado la famosa frase de Chávez cuando le tocó hablar en un atrio con el olor a azufre de Bush todavía allí presente

Fidel fue un padre para Chávez. Lo ayudó en momentos claves de su presidencia. Pero es difícil limitar su relación a la de solo padre-hijo. Porque eran también hermanos, colegas, cómplices. ¿Qué afecto le dijo a Chávez que tenía cáncer? ¿El del padre? ¿El hermano? ¿El amigo del alma? ¿Qué afecto lo lloró? Fidel y Chávez están en su gente. Los quieren, los nombran. Convocan a millones en las plazas. Hoy sus rostros, junto con los del Che, aparecen en las revoluciones de todo el mundo. En África, En Palestina… « Chávez no soy yo. Chávez somos todos », se dijo en una campaña presidencial. Su profunda amistad revolucionaria nos hizo fuertes, más generosos. No les podemos fallar. Y ya deben de haber nacido niños como ellos. Dos mujeres quizás esta vez. Cubanos y venezolanos con tanto amor por sus pueblos y la humanidad como esos dos maravillosos seres humanos.

Venceremos.

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