En las pantallas de cine en Francia, desde el miércoles 28 de enero de 2026, se estrena la segunda parte de la adaptación de la obra monumental del historiador estadounidense Howard Zinn, «Una historia popular de los Estados Unidos de 1492 hasta nuestros días», firmada por Daniel Mermet y Olivier Azam. Una segunda película que continúa la deconstrucción del mito del sueño americano y se interesa más específicamente por la colonización del territorio por parte de los europeos, el destino reservado a los pueblos originarios y a la mano de obra importada, los negros. Los olvidados de la historia oficial y, según los autores, un «contrafuego a la guerra ideológica llevada a cabo por Donald Trump», quien ha denostado la enseñanza de Howard Zinn. Una película que aporta una mirada salvadora en un momento en que el presidente de los Estados Unidos impone su ritmo y sus dictados al resto del planeta.
La Estatua de la Libertad reinterpretada para la segunda parte de la
adaptación del libro «Una historia popular de los Estados Unidos» de Howard
Zinn. Chenea Bullock, mestiza de negro y amerindio, símbolo de los marginados
del relato nacional estadounidense, cuya historia cuentan la película y el
libro. © LesMutins.org
Por: Isabelle Le Gonidec, 28/01/2026
«Queremos pan y también
rosas»… Este poema, que se convirtió en un himno de las luchas obreras a
comienzos del siglo pasado, fue cantado durante la investidura del nuevo
alcalde de Nueva York, Zohran Mandani, el 1 de enero. Es también la banda
sonora de las dos películas inspiradas en la obra de Howard Zinn, Una
historia popular de los Estados Unidos.
La primera parte (2015)
estaba ampliamente dedicada a desmontar el mito de un país en el que todo era
posible, incluido convertirse en millonario si se tenía la ambición, el mito de
la igualdad de oportunidades y del éxito de todas las aspiraciones. Se relataban
la violencia de las relaciones sociales, el trabajo infantil, la condición de
las mujeres, con punto culminante en la gran huelga de las obreras textiles de
Lawrence, en Massachusetts, en 1912, que celebra la canción.
La guerra contra el fascismo: los buenos contra los
malos
Se trata siempre de contar
la historia de los conejos, explica Daniel Mermet, para no dejar que los
cazadores tengan la exclusividad del relato. «Howard Zinn nos cuenta la
historia de quienes hacen la historia sin saberlo», recuerda el realizador.
La célebre obra del
historiador, nacido en 1922 y fallecido en 2010, se nutrió de su propia
historia familiar. Hijo de padres judíos originarios de Europa del Este, creció
en Brooklyn en una familia obrera golpeada de lleno por la gran crisis surgida
del crack bursátil de 1929. De niño, cuando la factura de la electricidad
estaba pagada, leía primero a Dickens y luego a Marx. Alistado para «combatir
el fascismo» durante la Segunda Guerra Mundial, Zinn fue bombardero y
participó en el terrible e inútil bombardeo de Royan, en Francia, en enero de
1945. «Ya estaba politizado y era “radical” —cuenta Zinn en la
película—, pero fue a partir de la guerra que comprendí realmente que no
había por un lado los buenos [nosotros] y por el otro los malos, que el mundo
era más complejo». Gracias a su compromiso en el ejército pudo, sin
embargo, realizar estudios superiores, convertirse en profesor de historia y
luego escribir y militar contra las guerras.
Ese discurso simplista de
buenos y malos lo hace completamente suyo el presidente Trump. En una secuencia
del filme se le ve, en septiembre de 2020, referirse al libro de Zinn —que tuvo
un gran éxito popular en su publicación en 1980— como una obra de propaganda
que avergonzaba a los jóvenes estadounidenses de su propia historia. «Nuestros
hijos son educados por panfletos de propaganda como los de Howard Zinn. La
izquierda ha desnaturalizado y mancillado la historia estadounidense». Un
libro que habría que proscribir, ya que ha sido objeto de censura en varias
universidades de Indiana o de Arizona, subraya la película. Otros, en cambio,
han difundido la obra de Zinn, como el cantante Bruce Springsteen o el actor
Matt Damon, quien —en el personaje de Will, joven autodidacta marginal— lo cita
en la película Good Will Hunting de Gus Van Sant (1997): «Si quieren
leer un verdadero libro de historia, lean “Una historia popular de los Estados
Unidos”…».
Con fragmentos de
entrevistas al historiador (filmadas en Francia y en Boston), abundantes
imágenes de actualidad extraídas de archivos audiovisuales, animaciones y
entrevistas con actores sociales o simples transeúntes, la película teje una
trama densa que abarca la historia de las Américas desde la colonización
europea, pasando por la trata de esclavos africanos inducida por las masacres
de poblaciones indígenas, hasta finales de los años cincuenta y los inicios de
la lucha por los derechos civiles en la que Zinn participó, lo que le costó ser
despedido del instituto donde enseñaba en Georgia.
Una colonización que no tenía una misión civilizadora sino claramente depredadora, motivada por la búsqueda de oro y riquezas. Fue el inicio violento de un sistema integrado de tecnologías, negocios, política y cultura que dominaría el mundo durante los cinco siglos siguientes, explica el historiador. Como ejemplo, la película hace estallar el mito fundacional de Acción de Gracias (Thanksgiving), pilar del relato nacional que celebra alrededor de un banquete el encuentro entre europeos y pueblos indígenas, al estilo de los grandes festines fraternales de los álbumes de Astérix el Galo. También señala la violencia de la segregación racial experimentada por Zinn en el ejército estadounidense durante la guerra y las reticencias de muchos negros a alistarse debido a la exclusión que sufrían en su propio país.
Reescribir la historia: desmantelan una exposición
sobre la esclavitud en Estados Unidos
Una exposición al aire libre
que relataba la historia de la esclavitud en Estados Unidos fue desmantelada en
un barrio histórico de Filadelfia, informó la Agencia France-Presse el viernes
23 de enero. «Es totalmente inaceptable que el Servicio de Parques Nacionales,
bajo la dirección del presidente Donald Trump y del ministro del Interior Doug
Burgum, haya desmantelado una exposición sobre la esclavitud», escribió en su
cuenta de X Kenyatta Johnson, presidente del Concejo Municipal de la ciudad,
cuna de la democracia estadounidense. La ciudad de Filadelfia presentó por su
parte una demanda contra el Servicio de Parques Nacionales.
La demanda indica que «el
Servicio de Parques Nacionales retiró (el jueves) obras de arte y paneles
informativos (…) que hacían referencia a la esclavitud». Se trata de «un
intento de reescribir la historia estadounidense» en detrimento de los
negros, estimó Johnson. «No se puede borrar la historia simplemente porque
es incómoda», añadió.
La exposición, titulada Libertad
y esclavitud en la construcción de una nueva nación, estaba instalada desde
2010 en la President’s House de Filadelfia, primera residencia oficial del
presidente de Estados Unidos cuando la capital federal se encontraba en esa
ciudad de Pensilvania. Allí residió, entre otros, el primer presidente estadounidense,
George Washington (junto con nueve de sus esclavos, a quienes la exposición
rendía homenaje). Este lugar estará bajo los reflectores en julio con motivo
del 250º aniversario del nacimiento de Estados Unidos.
Según la municipalidad de
Filadelfia, el desmantelamiento «probablemente» se produjo a raíz de un
decreto firmado por el presidente Donald Trump en marzo para «restablecer la
verdad en la historia estadounidense» y eliminar los «relatos
conflictivos». Ese decreto citaba como ejemplo, para denunciarla, la
exposición sobre la esclavitud en Filadelfia. «Censurar la historia de la
esclavitud en Estados Unidos es una traición a los principios de nuestro país»,
afirmó en redes sociales el diputado demócrata Brendan Boyle.
La historia, una herramienta de emancipación
«Todos
esos libros de historia estadounidense que se centran en los Padres Fundadores
y en los presidentes sucesivos pesan enormemente sobre la capacidad de acción
del ciudadano común», subraya Howard Zinn en su
libro. Sin olvidar a los «barones ladrones» de la industria y de las
finanzas denunciados en la primera película.
Una reflexión extrapolable a
muchas formas de enseñar la historia en las escuelas del mundo: construir una
nación a partir de mitos fundacionales para crear un relato nacional. Para
Howard Zinn, por el contrario, la historia debe ser una herramienta de emancipación.
En 2008 lanzó el Zinn Education Project,
destinado a proporcionar herramientas a los docentes para hacer reflexionar a
estudiantes de secundaria y bachillerato sobre la historia y la forma de
contarla.
En contraposición a la
historia oficial, los realizadores eligieron a Chenea Bullock, mestiza de negro
y amerindio, para cerrar su relato e encarnar el propósito de Zinn. La joven
cuenta cómo los pueblos originarios acogían en sus reservas a los esclavos
negros fugitivos que huían de los cazadores de esclavos o de la policía, a lo
largo del trazado del ferrocarril clandestino hacia el Norte. La solidaridad de
los despojados con los perseguidos, la solidaridad de los conejos a quienes
Howard Zinn y esta película dan voz.
(*)
Une histoire populaire des États-Unis, de 1492 à nos jours, Ed. Agone,
Mémoire Sociales, 2002.
► Sobre este «gran borrado» de los
archivos de la administración Trump, artículo en el blog de Les Mutins, el
productor de la película.
https://lesmutins.org/le-retour-de-zinn-1-2-donald-trump
► Se está preparando una tercera parte
de la adaptación de la obra de Howard Zinn.
► Otro libro: Une histoire populaire de l'empire américain, adapté par Mike Konopacki et Paul Buhle, Ed. Vertige Graphique, 2009 (novela gráfica que aborda el imperialismo de Estados Unidos, especialmente en América Latina y en Asia).
Chenea Bullock cierra la segunda parte de la adaptación del libro de Howard
Zinn. Ella encarna en un doble sentido a los «conejillos» que mencionan Daniel
Mermet y Olivier Azam. Mestiza de afrodescendiente y amerindia, es figurante en
la recreación del poblado donde se supone que vivieron los pasajeros del
Mayflower en 1620. Unos puritanos británicos considerados como los pioneros de
la colonización del territorio que se convertiría en los Estados Unidos.
Tomado de RFI (https://www.rfi.fr/fr/am%C3%A9riques/20260128-bred-and-roses-howard-zinn-histoire-populaire-etats-unis-corrig%C3%A9e-daniel-mermet-olivier-azam)
Traducción: Europa por Cuba












