Por Patricio Montesinos. - Si bien es cierto que el arreciado bloqueo de EE.UU. daña gravemente a Cuba en todas las esferas de la sociedad, constituye al mismo tiempo una oportunidad para que la isla caribeña busque desarrollarse económicamente con sus propios recursos y sea cada vez más soberana.
Pese a que es blanco de una feroz guerra comercial y financiera sin precedentes de Washington, que incluye desde principios de este año un cerco total petrolero, la mayor de las Antillas no se ha paralizado, sino todo lo contrario, avanza en soluciones propias a los complejos problemas que enfrenta.
Ejemplos al respecto son innumerables y abarcan todas las áreas, desde la energética hasta la producción de medicamentos, alimentos y otras de vital necesidad para cualquier nación.