Por Patricio Montesinos. - El actual régimen de EE.UU. no quiere comprender, como le ocurrió a una decena de sus predecesores, que el líder histórico de la Revolución cubana, Fidel Castro, y el General de Ejército, Raúl Castro, nacieron para vencer y no para ser vencidos.
Desde muy jóvenes y el inicio de sus luchas guerrilleras por la verdadera soberanía de la isla caribeña, los hermanos de sangre y convicciones no pudieron ser derrotados, y cuando tuvieron algún revés lo convirtieron en victoria.
Enfrentaron y derrocaron a las poderosas tropas del dictador Fulgencio Batista, financiadas por Washington, y luego del mismo triunfo de la Revolución, el 1 de enero de 1959, dieron al traste con cuanta agresión fue orquestada en territorio de EE.UU.