Una canción de propaganda política contra el Gobierno cubano, producida en Miami, genera, durante semanas, noticias, reportajes y entrevistas en los medios corporativos (1).
Pero si miles de personas, muchas de ellas cubanas, en casi 100 ciudades del mundo, realizan caravanas y actos para denunciar el bloqueo de EE.UU. contra la isla, como ocurrió el 27 y 28 de marzo, no leemos ni una palabra (2).
Todo lo que parezca “hablar bien” del sistema cubano es, en general, censurado. ¿Leemos que, en Cuba (3), en relación a su población, hay 40 veces menos muertes por COVID-19 que en Brasil (4) o EE.UU. (5)? No. Pero sí que “será el último país del continente en vacunar a su población” (6).
Quizá sea el último en “comenzar”, pero será el primero en “acabar” de inmunizar a “toda” su población: en verano, el 60 %, y el 100 % a final de año (7). El único, además, en hacerlo con vacunas propias (8), a pesar de sufrir un bloqueo total de tecnología médica. Y el segundo del mundo en porcentaje de pacientes recuperados (9).
Bolivia, noviembre de 2019. Las Fuerzas Armadas exigen la renuncia del presidente Evo Morales (10), que parte al exilio para salvar su vida (11). Grupos de derecha incendian locales de su partido y viviendas de cargos políticos (12), que se asilan en una embajada (13). Un Gobierno de facto toma el mando (14) y, mediante un decreto supremo, exime de responsabilidades penales en el “restablecimiento del orden" (15).
Esta “licencia para matar” provoca 37 muertes por represión (16). Pero, la prensa global, hoy, nos dice que el “golpe de Estado” −siempre entre comillas (17)− es una mera “tesis” o “teoría del oficialismo” (18). Por ejemplo, las televisiones españolas: el canal público habla de un “presunto golpe de Estado” (19); Tele 5, de una “crisis que derivó en la renuncia de Evo Morales”, y, La Sexta, de “protestas que propiciaron la renuncia de Evo” (20).
Mark Rutte acaba de ganar por cuarta vez las elecciones en los Países Bajos, y alcanzará 16 años consecutivos como primer ministro (21). Los mismos que Angela Merkel en Alemania (22). Pero ¿quiénes “se aferran al poder”, según la prensa europea? Vladimir Putin (23), Nicolás Maduro (24)… y Evo Morales (25). Todo claro, ¿verdad?
¿En La Habana? No, en Madrid. Es la Cañada Real, donde 4 500 personas, 1 800 de ellas menores, llevan seis meses sin luz eléctrica (26). Así pasaron, en enero, una importante ola de frío (27). Pero ¿qué les interesa contar, acerca de este asentamiento pobre, a los diarios españoles ABC (28) y El Mundo (29)? Que la policía desmantela plantaciones de marihuana.
En su informe anual, el Departamento de Salud de EE.UU. reconoce que realizó gestiones para impedir que una brigada médica cubana llegara a Panamá, y la vacuna rusa Sputnik a Brasil (30). Pero de semejante inmoralidad por parte de un “Departamento de Salud”, ¿nos enteramos por la prensa occidental? No, por la rusa (31) o la cubana (32).
El Consejo de Derechos Humanos de la ONU ha condenado el impacto sobre la población civil de las sanciones unilaterales (33). Venezuela ha propuesto un programa de “Petróleo por vacunas” (34), pero las sanciones de EE.UU. y la Unión Europea lo impiden. Como impiden acceder a 7 000 millones de dólares de Caracas retenidos en bancos internacionales (35). ¿Dónde están las denuncias en la prensa, los editoriales que hablen de los derechos humanos de la población venezolana?
En Brasil, el Gobierno de Jair Bolsonaro ha aprobado sucesivas leyes en favor de las empresas del llamado “agronegocio” (36), e incontables autorizaciones para el uso de pesticidas. Medidas combatidas en el país por activistas como Larissa Bombardi, investigadora sobre los agrotóxicos (37) que, tras recibir graves amenazas y sufrir un asalto a su vivienda, ha anunciado que deberá salir al exilio (38).
Pero, recuerden, donde no hay democracia ni libertad es… en Cuba.
La caravana mundial que lanzamos desde esta
plataforma, con la ayuda y participación de todos los solidarios, amigos de
Cuba, hombres y mujeres honestos de este planeta y revolucionarios de más de 90
países del mundo, puede considerarse como un éxito de la justicia que defienden
los pueblos y un hito en la historia de la solidaridad con la patria cubana.
Cumplir esta misión, y convidar a otros a sumarse a
ella, respondía al deber de enaltecer a Cuba y solo a ella, a la sociedad
humana que ha construido desde 1959 esa pequeña isla del Caribe, la cual
inspira admiración y respeto en todo el orbe a pesar del férreo bloqueo que se
le ha impuesto desde hace más de 60 años.
Nuestro llamado fue sin ambages a defender a la
revolución cubana, víctima de un genocidio que Estados Unidos y sus aliados se
empeñan en justificar, aduciendo un supuesto irrespeto de los derechos humanos
en Cuba o bajo la mentira institucionalizada del “embargo” para minar el
destino de la patria de Martí y de Fidel.
Tras maniobras tendenciosas y rejuegos lingüísticos no
se puede escamotear ni distorsionar el verdadero sentido del criminal bloqueo, ni la
larga lista de vicisitudes o la estela de muerte, “hambre y desesperación” que
ha intentado vilmente sembrar para su propia deshonra el gobierno de EE.UU, desde
mucho antes de decretarlo y a pesar de que más de un estadounidense
está en contra de esa política, como aquellos que derramaron su sangre en la
epopeya que condujo a la abolición de la esclavitud en Cuba o a tener a distancia
durante la Guerra de los diez años a un adversario poderoso.
Múltiples fueron los mensajes de apoyo a Cuba en esa
caravana mundial; muchas las imágenes que recordaron a los héroes y mártires que la condujeron
a su total independencia, contundentes las muestras de solidaridad y alto el
contenido político de la misma. La reivindicación de todos fue luchar contra la
asfixia económica, financiera y extraterritorial del bloqueo estadounidense
hacia Cuba.
Con ruegos al capitalismo no se dispara contra él, sino con las
armas del juicio, con la exigencia y la dignidad que nos legara el más lúcido
de los antimperialistas latinoamericanos.¿Cómo olvidar que, con la espada de Maceo, la pluma emancipadora
de José Martí, el coraje de Fidel, el internacionalismo del Che o la muerte de
más de más de 20 000 cubanos se logró la verdadera independencia de la patria
que defendemos hoy?
Ninguna unión construida a contrapelo de su historia o a
espaldas de la voluntad soberana del pueblo puede ser bondadosa para Cuba. Por
tal razón, y concretizado ya nuestro deseo de levantarnos todos por y con ella,
hacemos un nuevo llamado desde este canal a una manifestación global en contra
del bloqueo en fechas próximas a la votación en la ONU de la Resolución de Cuba
contra a esa política criminal y genocida.
En vista de ello, ya estamos coordinando con las
organizaciones y solidarios de todos los países que se unieron a nosotros el 27
y 28 de marzo, para que se sumen una vez más a este reclamo.
Exhortamos a todas
las fuerzas progresistas y hombres y mujeres de bien a mostrar una vez más al
mundo que Cuba no está sola y el rotundo rechazo a un bloqueo que injustificadamente
la agrede y la acecha.
Más de setenta países han decidido responder hoy al llamado que realizamos desde Europa por Cuba para la realización de una Caravana Mundial contra el bloqueo genocida impuesto a Cuba por los Estados Unidos de América. Algunos cubanos y amigos solidarios iniciaron ya sus manifestaciones en la jornada ayer; otros continuarán esta lucha simbólica de una u otra forma mañana, en muchos rincones, ciudades y países del orbe.
La política de un gobierno que desde los primeros días del triunfo revolucionario de enero de 1959 permitió que exmilitares y exministros batistianos robaran 400 millones de USD de las entidades bancarias cubanas, y no tardó en dictar múltiples medidas de asfixia económica a la nación caribeña, no solo es injustificada y arbitaria, sino que por sus propósitos y consecuencias es totalmente ilegal y jurídicamente un crimen. Cumple con todas las condiciones necesarias y suficientes para que se le considere un “genocidio”, por constituirse como un “conjunto de medidas implementadas con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”.
El volumen titulado Solo la luz es comparable a mi felicidad, cuenta con el trabajo del traductor francés Jacques-François Bonaldi, y prólogo del investigador y miembro de la Academia de Historia en Cuba, el doctor Pedro Pablo Rodríguez.
Foto: Juvenal Balán El Centro de Estudios Martianos ha publicado, por primera vez en lengua francesa, los diarios de campaña del Apóstol cubano, José Martí, a cargo del sello Ediciones CIDIHCA, de Montreal, Canadá, según reseña Prensa Latina.
Solo la luz es comparable a mi felicidad, título del volumen, cuenta con el trabajo del traductor francés Jacques-François Bonaldi, y prólogo del investigador y miembro de la Academia de Historia en Cuba, el doctor Pedro Pablo Rodríguez.
Bonaldi, quien asesoró la obra impresa, ha regalado anteriores traducciones de obras martianas y, en esta ocasión, conservó aspectos tan difíciles y peculiares como los rasgos estilísticos y la riqueza idiomática de Martí.
José Martí, el primer pensador nuestroamericano
En un comunicado de prensa, la institución cubana subrayó que el texto ofrece gran cantidad de informaciones y análisis que contribuyen de modo notable a la comprensión del contexto histórico y conocimiento del prócer independentista.
La publicación, que incluye los diarios de campaña escritos durante las últimas semanas de vida del Apóstol, aproxima a los lectores francoparlantes al vasto ideario martiano.
José Martí, considerado el Héroe Nacional de Cuba nació el 28 de enero de 1853 y falleció en combate el 19 de mayo de 1895. Fue poeta, ensayista, periodista y filósofo. Fundó el Partido Revolucionario Cubano y organizó la Guerra del 95 o Guerra Necesaria, la cual dio continuidad a la iniciada en el 68 por Carlos Manuel de Céspedes. Fidel lo llamó el autor intelectual del Asalto al Cuartel Moncada.